
"...De pie, mirando al horizonte. Sin mover un solo músculo para que nada cambiara. Esperando, siempre esperando... su regreso. El mar majaba conchas y trozos de coral, tras muchas vueltas, depositaba, poco a poco, y grano a grano, a los pies de su playa. Lloraba y sus lágrimas tronaban en la arena, como si fueran el tañido de campanas en señal de duelo. Él volvería. Y ella esperaría. Una, dos, todas las eternidades pasaron. El cielo negro con luna de muerte le congelaba el aliento. Pero él volvió y la besó. Y ella emergió de la tierra. Bañados en luz púrpura se abrazaron y sus poros se hablaron. El viento hacía sonar música al pasar entre ellos, bailando al compás... El despertador apagó el sol. Se sentía derretida. La almohada empapada de dolor. Las sábanas húmedas de amor. Y a su lado el abismo de la ausencia."
(Autor desconhecido)

Nenhum comentário:
Postar um comentário